Guía de montaña

Con certificación UIMLA (Union of International Mountain Leader Associations)

Soñaba con ser alpinista antes incluso de saber qué significaba la palabra. Ahora vivo la vida que imaginé un día cualquiera en mi niñez, mientras contemplaba maravillada el Pico de la Miel (La Cabrera, Madrid). Lo que siento en la montaña es incomparable. Es una mezcla de valor, esfuerzo, adrenalina, pasión, fuerza, coraje, concentración, compañerismo y alegría. Aunque sufra, pase frío, hambre, sed, miedo o me sienta cansada, siempre quiero regresar a esa mágica incomodidad que me hace sentir viva.

TITULACIÓN:

  • Guía acompañante de montaña UIMLA.
  • Técnico deportivo de Media Montaña.
  • Licenciada en Periodismo, con especialidad en Información Medioambiental y Deportiva.

El guía no escala para sí mismo: abre las puertas de sus montañas como el jardinero las verjas de su parque. La altitud es un marco maravilloso para un trabajo, escalar le procura un placer que nunca le cansa, pero sobre todo le satisface la felicidad de aquel a quien acompaña. Sabe que determinada excursión es particularmente interesante, que en tal lugar se goza de una magnífica vista, que cierta arista de hielo es bella como un encaje; no dice nada, pero la sonrisa de su compañero al descubrirlo es su recompensa. Si el guía no pensara conseguir más placer que el de su propia escalada, quedaría defraudado y se cansaría pronto de la montaña…. Pero su felicidad proviene de un sentimiento más profundo: su parentesco con la montaña y con los elementos, como el campesino con su tierra o el artesano con la materia que trabaja.

Gastón Rebuffat

Guía de montaña

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